¿Cómo que no vendemos a ultramar?

Nuestras empresas funcionan de dos maneras diferentes. Una de ellas almacena grandes cantidades de stock. Aprovechamos oportunidades para comprar grandes volúmenes de productos (sobre todo para nuestra pequeña escala) y de esa manera, llegamos a ser muy competitivos en un mercado complejo, en el que operan múltiples agentes con los que nuestra pelea es ser más rápidos, más eficientes y sobre todo ofrecer un asesoramiento mejor que el de la competencia, vendiendo el producto que cada uno necesita. Ni más ni menos. A un buen precio.

La otra empresa hace dropshipping. El tecnicismo sólo significa que somos comercializadores que temos poco o nulo stock. Hemos llegado a un acuerdo con alguien que tiene un enorme stock para ser su “agente comercial”. Esto se puede hacer de múltiples maneras, pero nosotros lo hacemos con productos que conocemos muy bien, y donde podemos ofrecer un asesoramiento realmente valioso a nuestros clientes. El margen es menor, pero nos podemos apalancar en la fortaleza de nuestros proveedores para llegar más lejos.

Competimos también con múltiples agentes. Algunos de ellos son tan grandes que pueden permitirse pagar pocos impuestos, mientras que nosotros pasamos por las penurias de ser una pequeña empresa y no tener sociedades off-shore donde facturar nuestros beneficios. Pero eso es otra historia para otro día.

Esta semana una de nuestras empresas que hace dropshipping recibió un pedido de Colombia. La respuesta de nuestro proveedor fue curiosa: “no hacemos envíos a ultramar”. La nuestra también lo fue: “verás como sí”.

Mañana enviaremos nuestro primer pedido de www.todoauriculares.com a Latinoamérica. Por supuesto que lo haremos. El mundo es pequeño y nosotros podemos atender a clientes en cualquier sitio. Que nuestros proveedores no estén preparados para hacerlo inmediatamente no significa nada más que una cosa: Hay una gran oportunidad para salir fuera y vender.

Nosotros salimos. Qué vas a hacer tú?

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