Velocidad. Software, Hardware, time to market, experiencia de cliente, liquidez.

Nunca ha sido tan obvio. El mundo gira a toda velocidad y todos estamos más conectados que nunca. Nunca ha sido tan crítico que ejecutar una idea de negocio bien y rápido -o rápido y bien- es la diferencia entre ganar dinero o perderlo. Entre seguir adelante y abandonar.

Y lo más complicado de todo es que esas seis piezas son la clave de casi todos los negocios. Tanto en la economía digital, como cada vez más en la economía real, en la de los productos tradicionales.

Ahora que no hay una sola gran empresa que no hable de “transformación” yo creo que son las personas la única clave en que la velocidad sea adecuada y en que la experiencia de cliente se pueda entregar al mercado. El resto se puede comprar pero la pasión, la dedicación y la excelencia en los productos vendrá sólo de la calidad del equipo, de su atrevimiento y de su ambición.

¿Cuantas de esas empresas de gran tamaño estarán preparadas?. Yo trabajo en una que sí lo va a estar.